Náufragos

(A un cuadro de Juan Molino)
Retorno del amor
como Simbad lo hiciera
del mar. Sobre los labios
palabras de prodigio,
la mirada vencida.
Desolado este puerto
donde nadie me espera.
Desoladas las calles
de una ciudad que nunca
será de nuevo mía.
Y este lecho una tumba
donde hundirse sereno
desde la certidumbre
de existir con el único
objeto de ser nàufrago.

Javier Jurado Molina    Granada, 1987

 

 

 

Comentarios cerrados.