Figuración fluctuante

“Juan Molino, pintor nacido en Mancha Real, está mostrando estos días su segunda muestra en Jaén. La primera fue en el año 1977 en la entonces incipiente sala “Jabacuz”; ésta en la sala de la Caja de Ahorros de Granada; de la primera exposición apenas si conservo algún dato aislado, sólo unos cuadros del pintor pertenecientes al momento y un paisaje especialmente fresco y directo, que desde teimpo después sigo viendo en casa de un amigo común; aún no hace un año contemplé otro cuadrodel artista en la muestra “Jaén pintada” exhibida en las salas de la Diputación, cuadro bien tratado, de sobria y densa paleta que va a unirse, en trayectoria directa, con este testimonio fluctuante de figuración que unas veces se afirma y otras se desvanece, tanto en el gesto como en el color, presente en esta serie de obras que nos está mostrando hasta el próximo día 30 en la sala señalada.

Es cierto que esa fluctuación de las formas, la inconcrección con que a partir del impresionismo una determinada parte del arte las ha representado, ha logrado que las propuestas de color y del gesto lograran tener presencia ante la mirada del contemplador.

En esa onda o, más exactamente, desde esa estética como premisa, nace la pintura de Juan Molino, con un fondo humano como soporte que Manolo Urbano, en el texto de presentación a la muestra ha observado sagazmente como “el misterio laico de los retablos”, sin duda tras la contemplación de algunas piezas del pintor (“Trilogía del amor y de la muerte” ), tres cuadros que a mi parecer son ejemplarmente unitarios, auqneu entre ellos no se advierta un gesto homogéneo de pincelada, por los que aparecen forma y fondo componiendo un mundo, casi en trítico, que a mi se me antoja como lo más granado de la muestra.

Junto a estos cuadros, de marcada predilección por el color vibrante, puesto con una pincelada larga y briosa, cargada de materia que conforman la parte más expresionista de la obra de Juan Molino, los lienzos últimos del pintor que intentan recoger el mundo, su anterior mundo, entre brumas, y desde ahí el que todo aparezca, cromatismo y gesto, más sosegado.”

Miguel Viribay    Diario IDEAL-JAEN, 23 de mayo de 1988)

 

Comentarios cerrados.